martes, 13 de enero de 2015






Por Guillermo López Moratinos
Lean IT Master - Tecnofor
Director del Master Excelencia de Procesos TIC - Black Belt



Lo más importante es el tiempo…
¿Adaptaré a tiempo la estrategia para responder a las necesidades del mercado? ¿Entregaré a tiempo lo requerido por el cliente? ¿Terminaré a tiempo mis proyectos? ¿Cumpliré con mis compromisos temporales de nivel de servicio?

Y al mismo tiempo…  
¿Tendré tiempo para dedicarlo a la innovación y poder responder a los cambios que me pide el negocio? ¿Podré dedicar tiempo a cohexionar mis equipos de trabajo? ¿Seré capaz de invertir tiempo en analizar  el valor desde el punto de vista del cliente?

Y, sin embargo …
Si dedicáramos tiempo a analizar la eficiencia de los procesos operativos, en la mayoría de las organizaciones se cumple la regla 3 – 57 de Lean, según la cual de cada 60 minutos de tiempo de un proceso únicamente 3 minutos se corresponden a tiempo que aporta valor para el cliente, pudiendo considerarse los 57 minutos restantes como tiempo dedicado a actividades por las que el cliente no estaría dispuesto a pagar y que, por tanto, desde el punto de vista de Lean, son desperdicio.
Los costes operativos están directamente relacionados con los tiempos. Las empresas más veloces reducen sus costes operativos porque son capaces de tomar sus decisiones, diseñar y entregar más rápido que la competencia, al ritmo que les pide el cliente y empleando menos recursos, lo cual se traduce en un aumento de la satisfacción del cliente y beneficios financieros (crecimiento del cash flow, mayores ingresos, reducción de los costes operativos).
Al reducir el presupuesto no discrecional, estas empresas son capaces de dedicar presupuesto a la innovación y diferenciarse respecto de sus competidores para conseguir, de nuevo, llegar a tiempo y poder ofrecer al cliente lo que necesita y cuando lo necesita.
Por poner un ejemplo actual, uno de los roles que surgen con fuerza este 2015 es el del Chief Digital Officer para dar respuesta a las necesidades de servicios digitales que el negocio requiere. Son muchos los que se dan cuenta de que si el CIO, que dedica la totalidad de su tiempo y presupuesto en el delivery, no es capaz de sacar tiempo para dar respuesta a esta necesidad del negocio, el negocio buscará otro rol que pueda. Lo mismo ocurre en el mercado, cuando un cliente quiere consumir cloud, si su proveedor actual de virtualización no ha dedicado tiempo a innovar para dar respuestas al cloud el cliente cambiará a un proveedor que si lo haya hecho. Esta es la agilidad que pide el mercado, en el que  sólo los veloces tienen asegurada su sostenibilidad

Y a pesar de ser lo más importante el tiempo…
Frecuentemente, la estrategia de las organizaciones pone el foco en la reducción de costes… si bien parecería más conveniente centrar la estrategia en la reducción de los tiempos operativos a través de la eliminación del desperdicio y esperar con ello conseguir esa reducción de costes, al tiempo que se fortalece el músculo organizativo para adaptarse al cambio
Ejemplos de ladrones de tiempo hay muchos, algunos demasiado evidentes y habituales en el día a día como para que no tomemos conciencia de la importancia de acabar con ellos mediante la aplicación de los principios de Lean. Me refiero a frases habituales como “Tengo la agenda llena de reuniones”, “Aun no he empezado con lo que quería hace hoy”, “Esto está pendiente de la aprobación de …”, “Yo ya lo envié y estoy esperando a que …
Este post pretende invitaros al debate acerca de la importancia del tiempo, el que os agradezco
hayáis dedicado a leerlo.

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